Cómo detectar los links que no debes clicar bajo ninguna circunstancia

Cómo detectar los links que no debes clicar bajo ninguna circunstancia

¿Cuántas veces creemos que hemos recibido una foto o un vídeo de alguna persona conocido y resultó que al clicar nos dimos con que se trataba de un malware que infectó todo nuestro ordenador? El tráfico a través de la internet está inundado de códigos maliciosos que se activan al abrir un link que creemos seguro. Por eso, te ofrecemos, en esta oportunidad, algunos sencillos trucos que no son infalibles pero que ayudarán reducir los riegos de exponer nuestro ordenador a ataques de hackers y detectar los links que no debes clicar bajo ninguna circunstancia.

Detectando links que nunca debemos abrir

Los enlaces fraudulentos que, habitualmente, pueden afectar nuestro ordenador y abrir la puerta para costosos ataques de parte de los hackers inescrupulosos, suelen llegarnos de la manera más impensada. Confiados, debido a que el remitente suele ser alguien por nosotros conocido o proveniente de alguna entidad prestigiosa, hacemos clic sin prestar atención que podemos estar desatando una infección.

Las rutas más utilizadas para difundir este tipo de links que no debemos clicar bajo ninguna circunstancia son los correos electrónicos y los mensajes a través de las redes sociales, Facebook, por ejemplo.

Lo primero que debemos hacer cuando nos llega algún correo que nos pide hacer clic en un link es preguntarnos si conocemos a la persona o a la entidad que remite dicho correo.

Si el remitente de ese correo es alguien desconocido por nosotros, basta con hacer una breve investigación de su cuenta de correo y, si tienes ganas de tomarte algo más de trabajo, puedes googlear la remitente y ver qué tipo de información obtenemos del buscador. Si no logras obtener seguridad, puedes borrar el correo sin hacer clic en el link que te han enviado.

Otra acción que puede ayudar a que no abras un link malicioso es analizar la cabecera del correo y mira si el nombre de la persona o la entidad guarda alguna relación con la dirección de correo. Si ves algo sospechoso, borra el correo.

Las redes sociales como vehículo de links tramposos

En los últimos tiempos se ha verificado una proliferación de ataques que se distribuyen a través de los mensajes privados de redes sociales. Aquí puede ser más fácil caer en la trampa de los hackers. Ocurre que muchas veces, nuestros contactos de redes sociales han sido infectados ya por un malware y éste se distribuye a través de toda la red de contactos a través de los mensajes.

Muchas veces, estos links que no debes clicar bajo ninguna circunstancia vienen enmascarados en la forma de supuestas fotos o vídeos.

Antes de hacer clic en el link que nos han enviado y desatar una tormenta, una medida elemental es consultar a nuestro contacto o amigo si ha sido él quien nos ha enviado eso. Si la respuesta es negativa, simplemente lo que debemos hacer es eliminar la conversación sin hacer clic en el link malicioso. Esto, además, servirá para advertir a nuestro contacto que su ordenador se encuentra infectado y está distribuyendo el malware sin haberse dado cuenta.

Aunque parezca algo infantil aclararlo, trata de no ceder a la tentación cuando recibes un mensaje privado que, en muchos casos, viene con información personal. Por ejemplo, “mira Manuel esta foto de mi cumpleaños” y resulta que, en lugar de una foto, le hemos servido en bandeja a los hackers todos nuestros datos personalísimos que están en nuestro ordenador.

¡Ojo con los enlaces fraudulentos de bancos!

Los bancos suelen mantener un importante intercambio de correos electrónicos con sus clientes. Resúmenes de cuenta, ofertas y promociones para nuestras tarjetas de crédito, etc. Por eso, es uno de los medios más habituales elegidos por los hackers para burlar la seguridad de nuestro ordenador.

La trampa consiste en enviarnos un correo que, a simple vista, se ve como los habituales que recibimos del banco con el cual operamos. Pero, si observamos con detenimiento la dirección de correo, veremos que suele diferir en una letra con la dirección oficial de la cuenta. Pues, entonces estamos en presencia de un principio de fraude.

Debes tomarte el trabajo de verificar que la dirección de correo del remitente coincide con la que nos llega la correspondencia habitual de nuestro banco.

Si en el cuerpo del mail que hemos recibido viene un link para que hagamos clic, simplemente pasa el cursor por encima de él ¡ojo sin hacer clic! Y verás abajo la URL de destino de ese link, si ves algo sospechoso, borra inmediatamente el correo y asegúrate de no clicar bajo ninguna circunstancia.

Una aclaración. Ningún banco te solicitará datos de tu nombre de usuario o contraseña a través de un correo electrónico. Si esto ocurre, ten por seguro que se trata de un posible ataque.

Las URL’s acortadas

Tanto en los correos electrónicos como en los mensajes de redes sociales puede ocurrir que recibamos un link, donde la URL está acortada. No desesperemos, puedes usar los servicios de CheckShortURL, una página que puede ayudarte a descubrir que se esconde detrás de ese link.

Basta con copiar la URL acortada – de nuevo, sin hacer clic en ella – y pegarla en lugar indicado en la página que te hemos señalado.

Esperamos que estos trucos sencillos te ayuden a evitar que tu ordenador sea víctima de un ataque y tus datos personales caigan en manos inescrupulosas. Cuéntanos que te parecieron y si ya has sido víctima de un ataque qué acciones tomaste.

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